¿Qué es la Dieta para SIBO?
La dieta para SIBO es un enfoque nutricional que tiene como objetivo aliviar los síntomas del sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (Small Intestinal Bacterial Overgrowth). Esta condición se caracteriza por una proliferación anómala de bacterias en esa zona del tubo digestivo, provocando síntomas digestivos como hinchazón, gases, diarrea o estreñimiento.
No existe una única «dieta SIBO», sino diferentes estrategias dietéticas que pueden utilizarse según el tipo de SIBO, la gravedad de los síntomas y la tolerancia individual. Entre las más estudiadas se encuentra la dieta baja en FODMAPs, aunque la elección debe individualizarse en cada caso clínico y siempre bajo supervisión profesional.
¿Por qué es importante esta dieta?
El objetivo de la dieta para SIBO no es eliminar todas las bacterias, sino reducir el sustrato que las alimenta, es decir, los carbohidratos fermentables. Esto permite disminuir los síntomas, mejorar la motilidad intestinal y facilitar la recuperación de la microbiota con tratamientos específicos.
Aunque uno de los objetivos principales es el alivio de los síntomas inmediatos, esta estrategia también puede contribuir a mejorar la salud digestiva global a largo plazo si se implementa de una forma adecuada y bien planificada.
¿Cómo se aplica la dieta baja en FODMAPs?
FODMAP es el acrónimo de Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides and Polyols, un conjunto de carbohidratos de cadena corta que se absorben de forma deficiente en el intestino y pueden fermentar, provocando síntomas digestivos en personas con SIBO u otras patologías intestinales.
La dieta baja en FODMAPs es una herramienta eficaz para reducir los síntomas del SIBO, pero no debe mantenerse de forma indefinida. Se aplica por fases: una primera etapa de eliminación, seguida de una reintroducción progresiva para identificar los grupos de alimentos que cada persona tolera mejor. Finalmente, se personaliza una dieta equilibrada y menos restrictiva. Todo este proceso debe estar siempre supervisado por un profesional especializado, ya que una eliminación prolongada sin control puede comprometer la diversidad de la microbiota.
Aunque tradicionalmente la fase 1 de la dieta baja en FODMAPs consistía en eliminar una amplia variedad de alimentos fermentables, hoy en día se tiende a individualizar esta pauta. En muchos casos, puede ser suficiente con reducir solo aquellos alimentos altamente fermentables (como ajo, cebolla, alcachofas, legumbres o manzana), siempre bajo supervisión profesional.
«La dieta para SIBO es una herramienta fundamental para aliviar síntomas mientras se aborda la causa subyacente».
Alimentos permitidos en la dieta SIBO
1. Verduras
Permitidas: calabacín, berenjena, espinaca, pepino, pimientos, acelgas, zanahoria, calabaza.
2. Proteínas
Huevos, carne magra, pescados, tofu, pollo o pavo sin procesar.
3. Cereales
Arroz blanco, avena en pequeñas cantidades, quinoa cocida.

4. Grasas saludables
Aceite de oliva virgen extra, aguacate (en cantidades moderadas), frutos secos en pequeñas cantidades según tolerancia individual.
5. Lácteos fermentados
Yogur natural sin azúcares ni edulcorantes, quesos curados bajos en lactosa.
Alimentos a evitar o limitar en la dieta SIBO
1. Frutas
Manzana, pera, mango, sandía, melón y otras con alto contenido en FODMAPs.
2. Edulcorantes
Evitar polialcoholes como sorbitol, manitol, xilitol, presentes en productos «sin azúcar».
3. Alimentos procesados
Platos precocinados, fiambres, conservas, bollería industrial y snacks.
4. Legumbres
Garbanzos, lentejas, judías y guisantes deben evitarse temporalmente, ya que son altamente fermentables.
5. Lácteos ricos en lactosa
Leche, quesos blandos o productos no fermentados pueden empeorar los síntomas.
6. Alimentos fermentables según el tipo de SIBO
Según el tipo de gas predominante (hidrógeno, metano o sulfuro de hidrógeno), pueden priorizarse ciertas restricciones. Por ejemplo, las dietas más bajas en azúcares simples y almidones pueden ser útiles en SIBO metano.
Causas del SIBO
El sobrecrecimiento bacteriano puede estar relacionado con:
- Disfunción de la válvula ileocecal
- Hipoclorhidria (baja acidez gástrica)
- Trastornos de la motilidad intestinal
- Uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones
- Cirugías abdominales previas
Es importante recordar que el diagnóstico y análisis de las posibles causas deben realizarse siempre por parte de un profesional de la salud con experiencia en patología digestiva.
¿Cuáles son los síntomas del SIBO?
- Hinchazón y distensión abdominal
- Gases excesivos
- Diarrea o estreñimiento
- Fatiga crónica
- Intolerancias alimentarias
- Pérdida de peso inexplicada

Consecuencias para la salud de no tratar el SIBO
Si no se trata, el SIBO puede provocar malabsorción de nutrientes, deficiencias de vitaminas del grupo B y hierro, daño intestinal crónico y mayor inflamación sistémica. Por eso es importante un abordaje integral que incluya alimentación, suplementación y tratamiento profesional.
SIBO y disbiosis, ¿Es lo mismo?
No exactamente. Mientras que el SIBO implica un exceso de bacterias en el intestino delgado, la disbiosis es un desequilibrio en la composición general de la microbiota intestinal (en todo el sistema digestivo). Aunque pueden coexistir, su tratamiento es diferente.
Influencia del SIBO en la dieta, ¿Cómo nos afecta?
El SIBO puede alterar la forma en que toleramos ciertos alimentos. Aunque muchos de ellos sean saludables, su contenido en carbohidratos fermentables (FODMAPs) puede causar síntomas. Por ello, es recomendable una dieta personalizada adaptada a la fase del tratamiento.
Consejo final de expert@
«No hay una dieta SIBO universal. Cada persona necesita una pauta individualizada según su microbiota, sus síntomas y el tipo de SIBO que tenga (hidrógeno, metano, sulfuro de hidrógeno)».
Bibliografía
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35398346/ Small Intestinal Bacterial Overgrowth-Pathophysiology and Its Implications for Definition and Management
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38657418/ The importance of food quality, gut motility, and microbiome in SIBO development and treatment
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20136989/ Evidence-based dietary management of functional gastrointestinal symptoms: The FODMAP approach
https://www.aegastro.es/documents/dietas/dieta-baja-fodmaps.pdf

